El baño.Esta es otra oportunidad para un intercambio activo con nuestro hijo. La mayoría de los bebés disfrutan con el agua caliente y el contacto con las manos de los padres. Por supuesto, no les gusta el jabón en los ojos ni las toallas sobre los ojos ni nada que perturbe su visión o su respiración.
Al igual que en la muda, los padres pueden y deben compartir esta rutina. También aquí son pertinentes las otras sugerencias - sonidos calmantes, contacto de piel - después de que el niño esté seco.
Durante el primer mes, hay numerosas oportunidades en el cuidado rutinario y en momentos de vigilia del niño, no sólo para conocerle y disfrutar con él, sino también para que el niño aprenda a conocer a sus padres.
Este primer mes es un período atareado para los padres y para el bebé. Asimismo, los padres aprenden mucho sobre sí mismos debido a que el niño les exige nuevas formas de comportamiento.
Se trata del momento en que nuestro hijo empieza la actividad más importante de su primer año de vida: crear confianza en vosotros, en sí mismo y en el mundo.
Responder a la individualidad de nuestro hijo y suministrarle un cuidado coherente ayudan a que todos nosotros tengamos un buen comienzo en esta relación de padres e hijos.
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