Además del beso, el bebé inventa multitud de caricias con la boca. Son demostraciones amorosas que ofrecen con exclusividad a las personas que quieren. En esta etapa, una de sus aficiones predilectas es morder.Se trata de un acto de comunicación, normal y pasajero, que. nunca debe interpretarse como una acción voluntaria de maldad. Algunos pequeños reciben a los seres queridos con besos, caricias y algún mordisquito.
Otros tienen grandes deseos de relacionarse con los demás; a veces, en la plaza o en la calle se acercan a sus iguales para morderlos. La explicación de los especialistas es que así realizan sus primeros contactos sociales y les muestran su cariño.
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