Los papás o las cuidadoras del jardín de infancia son, generalmente, los primeros en darse cuenta cuando un niño no oye bien, porque pide que le repitan las palabras, no contesta cuando se lo llama, o mira los labios de la persona que le está hablando. Sí se observa alguna de estas conductas, lo aconsejable es hacer alguna consulta con un especialista.
Para determinar su audicion, en el caso de los más chiquitos, se hace un estudio que se llama potenciales evocados auditivos.
En los niños que ya colaboran se les realiza una audiometría.
Cuando los bebés son pequeñitos, una de las maneras de darnos cuenta si nuestro hijo escucha bien es observando sus respuestas ante ruidos fuertes como por ejemplo: si abre los ojos, parpadea, se agita, se despierta, gira la cabeza hacia donde proviene el sonido (a partir de los 4 meses más o menos) llora o cesa de llorar, entre otros.
A medida que los niños van creciendo, son capaces de detectar los sonidos a menor intensidad y las respuestas son más evidentes. Otros de los síntomas más comunes presentados en los niños de 2 años en adelante cuando hay una Pérdida de Difícil Detección y que nos pueden dar parámetros para detectar a tiempo una pérdida auditiva son: tiene dificultad en pronunciar ciertos fonemas (letras), tiene bajo rendimiento escolar, se le dificulta seguir órdenes sencillas, tendencia a distraerse, no hace caso en la escuela y habla muy fuerte.
Los resultados de los estudios pueden ser los siguientes:
* Que tu hijo escuche bien.
* Que tenga una infección que le esté alterando momentáneamente su audición.
* Que no escuche bien de un oído.
* Que en los dos oídos tenga una pequeña pérdida.
* Que en ambos oídos tenga una pérdida severa o profunda.
Recordar que niño sordo requiere mucho amor y cuidado: son niños especiales que requieren de atención especializada y que, en la gran mayoría de los casos, sólo tienen como obstáculo para lograr un desarrollo pleno, la ignorancia de algunos médicos y padres:
* El niño sordo no es tonto
* El niño sordo puede rehabilitarse e integrarse totalmente a la sociedad
* El niño sordo requiere atención inmediata, no existe motivo para retrasar su manejo pensando que “tal vez escuche cuando crezca”
* Usar “aparatos” para la sordera no marca a los niños: las prótesis auditivas son como las gafas, prótesis que nos ayudan a vencer una limitación. No es ninguna vergüenza ser sordo y usar prótesis, como no es ninguna vergüenza ser miope y usar gafas
Si dudas si tu bebé escucha o no, debes comunicárselo a tu médico y, si es necesario, acudir directamente al especialista e insistir en que se haga una valoración audiológica completa de acuerdo con la edad de tu hijo.
Para determinar su audicion, en el caso de los más chiquitos, se hace un estudio que se llama potenciales evocados auditivos.
En los niños que ya colaboran se les realiza una audiometría.
Cuando los bebés son pequeñitos, una de las maneras de darnos cuenta si nuestro hijo escucha bien es observando sus respuestas ante ruidos fuertes como por ejemplo: si abre los ojos, parpadea, se agita, se despierta, gira la cabeza hacia donde proviene el sonido (a partir de los 4 meses más o menos) llora o cesa de llorar, entre otros.
A medida que los niños van creciendo, son capaces de detectar los sonidos a menor intensidad y las respuestas son más evidentes. Otros de los síntomas más comunes presentados en los niños de 2 años en adelante cuando hay una Pérdida de Difícil Detección y que nos pueden dar parámetros para detectar a tiempo una pérdida auditiva son: tiene dificultad en pronunciar ciertos fonemas (letras), tiene bajo rendimiento escolar, se le dificulta seguir órdenes sencillas, tendencia a distraerse, no hace caso en la escuela y habla muy fuerte.
Los resultados de los estudios pueden ser los siguientes:
* Que tu hijo escuche bien.
* Que tenga una infección que le esté alterando momentáneamente su audición.
* Que no escuche bien de un oído.
* Que en los dos oídos tenga una pequeña pérdida.
* Que en ambos oídos tenga una pérdida severa o profunda.
Recordar que niño sordo requiere mucho amor y cuidado: son niños especiales que requieren de atención especializada y que, en la gran mayoría de los casos, sólo tienen como obstáculo para lograr un desarrollo pleno, la ignorancia de algunos médicos y padres:
* El niño sordo no es tonto
* El niño sordo puede rehabilitarse e integrarse totalmente a la sociedad
* El niño sordo requiere atención inmediata, no existe motivo para retrasar su manejo pensando que “tal vez escuche cuando crezca”
* Usar “aparatos” para la sordera no marca a los niños: las prótesis auditivas son como las gafas, prótesis que nos ayudan a vencer una limitación. No es ninguna vergüenza ser sordo y usar prótesis, como no es ninguna vergüenza ser miope y usar gafas
Si dudas si tu bebé escucha o no, debes comunicárselo a tu médico y, si es necesario, acudir directamente al especialista e insistir en que se haga una valoración audiológica completa de acuerdo con la edad de tu hijo.

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